martes, 9 de agosto de 2011

Escribiendo aquí y ahora...

Ha llovido copiosamente en Concepción,
ahora la lluvia cae más suavemente... e insistentemente, moja...
Profundizo el contacto con la respiración para garantizar presencia suficiente al escribir...
y al hacerlo, aparece de inmediato más de lo de fuera también, el ruido del refrigerador por ejemplo, me levanto a desenchufarlo, estorba, distrae, su vibración no es una contribución a la armonía, el sonido de la lluvia sí, el crepitar en la chimenea también...

Además del refrigerador, estaban innecesariamente enchufados el microondas, el hervidor, la radio, desenchufé todo, aproveché el impulso para buscar abrigo, sentí frío en la espalda... otro palo de leña al fuego (gracias Dios, que me permites estar confortable aquí y ahora, al escribir esto, siento la emoción surgir desde el centro del pecho, cierro los ojos...gracias...más veces gracias...)
La meta, por decirlo así, estar más presente, despierta, aquí y ahora, para escribir; la estrategia, profundizar en dirigir la atención al movimiento de la respiración, tomar contacto con esa señal objetiva, real.

Ese solo contacto con la sensación, ofrece al practicante, cada vez más garantía de efectivamente estar presente, en contacto con la realidad, no perdido en la ilusión, la fantasía, en el mundo virtual; ofrece al practicante, la oportunidad de instalarse como Observador, como La Conciencia, el Yo se ubica en un lugar de más jerarquía, con más dignidad, sin identificarse con la mente. Lo pensado en la mente deja de ser la realidad, la mente también recupera su estatus, como la encargada de dar lecturas de la realidad, al servicio del Yo, la Conciencia, quien recibe como tales a los pensamientos, nutre sus impresiones, o los deja pasar...¡que belleza! ¡que perfección! y se abre la observación, se reconocen más elementos, se amplia la cobertura y aparece más precisión en la observación, se ve más y mejor... y también se siente con más profundidad, intensidad y frescura las emociones... ¡que riqueza!... hay que afirmarse entonces, para no caer nuevamente identificados con la parte, alguna parte que nuevamente hace figura y me tienta a perderme a salir de este lugar, de este modo de estar presente...

Casi casi ya no llueve, mis sobrinas han llegado a la mesa donde escribo a acompañarme, a jugar con unos monos cabezones, me interrumpen por el chat, -debo enchufar nuevamente el refrigerador-, el tiempo para escribir se acaba... más me pido seguir "practicando estar despierta" mientras siga haciendo lo que toca...

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