lunes, 24 de mayo de 2010

comienzos

Mi historia de iniciación en el ejercicio de la Meditación se remonta hace un año y medio atrás, cuando debido al inmenso dolor sentido por la muerte de mi hermana le pedí ayuda a mi gran amiga Carla. A través de ella conocí al Dr. Milton (como yo le digo de manera cariñosa). Fue esa experiencia, ese dolor incesante y demoledor, al comienzo, el que me acercó a la nueva vida que llevo hoy. Digo nueva porque aprendí con ayuda y compañía de él, de la Pauli, de la Carla y muchos otros que se han ido incorporando a este mismo camino que “el aquí y el ahora” es lo único que tenemos y es mucho. Sobre este instante podemos construir y volver a construir. Si ponemos nuestro amor, que en definitiva es lo que nos mueve en este momento que vivimos, entonces estaremos más conformes, más felices, más agradecidos, más concientes. Eso he aprendido yo y, efectivamente ahora doy más veces las gracias, pido más veces perdón y perdono más veces también, doy más amor y menos órdenes, comprendo lo que mi hija pequeña me quiere decir cuando me expresa: “mamá me veo en tus ojos” y yo concientemente y llena de alegría le respondo:”yo también hija, me veo en tus ojos”. Así cada día, se trasforma en una vida entera, siento mi respiración y comprendo que ella es la que me da la oportunidad de vivir y de ofrecer a quienes amo esta hermosa experiencia de vivir meditando. Cada vez observo con mayor alegría y sorpresa cómo se van sumando otras personas cercanas a esta forma de vida y podemos ir conversando de lo que sentimos cuando estamos meditando, acerca de los pensamientos que a veces nos llevan, nos envuelven, pero luego volvemos a nuestro centro. El meditar como una forma de dar y recibir afecto, energía, luz, todo ello que quizás anduvimos buscando en otras puertas y que a través de la meditación han encontrado asidero fértil.
Mi hermana, la Consu, sigue estando a mi lado y yo al lado de ella. Su existencia, su amor, su esencia son parte del universo que conformamos todos.
Francisca

1 comentario:

  1. Que lindo Francisca. Llegué al blog por una mail q me llegó...esto lo comentaste un día en una de las veces que fui a meditar y ahora con esto que leo lo entiendo más.
    Saludos a todos.
    María Eliana

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