jueves, 29 de abril de 2010

compartiendo

...llegué sintiéndome muy agotada a casa, el esfuerzo que hay que hacer para desplazarse en Concepción es alto, es considerable... me sentí muy desvitalizada, mi hijo me alentó a salir, sentarme un rato en el asiento que tenemos afuera, en la parcela, y meditar...
a medida que dirijo la atención a mi respiración, aparecen en mi registro conciente la tensión en mis hombros, el cuello, y soy capaz de soltar, ...el frío, los sonidos tan diversos, el cielo cambiando de color, se escondió el sol, aparecieron pinceladas rosa que ya se desvanecen, de a poco disminuye la luz, respiro profundo,...detengo la escritura (estoy con el noteboock sobre las piernas, siento su ligero peso), retomo, reconozco que algo se amplió, me siento mejor... siento una pesadez en mi espalda, un suave dolor, cansancio, pero evidentemente también algo se ha aliviado... me siento en mejores condiciones de seguir con lo que toca hacer a esta hora...

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